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Una compleja intervención evita la amputación del pie de un paciente

Una compleja intervención evita la amputación del pie de un paciente

El traumatólogo Antonio Rodríguez realiza en "La Regla" un tratamiento con cirugía, plasma y láser de alta potencia para limpiar una infección en el tobillo.

El Hospital Nuestra Señora de Regla de León ha llevado a cabo un complicado tratamiento con cirugía y láser, para evitar la amputación de un pie a un paciente. El especialista en Traumatología y Cirugía Ortopédica, Antonio Rodríguez, ha sido quien ha realizado el proceso a un paciente con fuertes dolores en un tobillo y una fístula que le supuraba desde hacía más de treinta años. Se trataba de una osteomielitis en calcáneo del pie izquierdo, una infección en el hueso difícil de tratar. Al paciente, otros diagnósticos le habían indicado la amputación del pie como solución para evitar que se extendiera la infección.

Antonio Rodríguez, tras distintas pruebas diagnósticas como una resonancia de pie y tobillo y una gammagrafía ósea, le explicó la posibilidad de no llegar a la solución drástica de la amputación con un tratamiento de cirugía, antibiótico, injerto realizado con su propio plasma y láser de alta potencia, con la posibilidad de eliminar la fístula, determinar el germen que provocaba la infección, limpiar el hueso de la misma. Todo ello conllevaba un ingreso hospitalario mínimo de seis semanas. Además, podría ser necesaria una intervención de cirugía plástica para injerto de piel, operación que no ha sido necesaria. En el estudio radiológico y de resonancia también se le detectó una tumoración, que resultó ser benigna.

Ante este diagnóstico, el paciente accedió a someterse al tratamiento. El traumatólogo ha destacado que tras las intervenciones la infección y el dolor han desaparecido y el paciente camina con normalidad. La prioridad en el tratamiento fue la eliminación de la infección en el calcáneo izquierdo. Fueron necesarias dos intervenciones quirúrgicas para limpiar el foco de la infección (osteomielitis) y la fístula, que le supuraba al paciente desde hacía más de treinta años.

Una vez eliminada la infección, tras un tratamiento con antibiótico intravenoso, se realizó una tercera intervención quirúrgica para rellenar la cavidad en el hueso calcáneo con injerto de hueso córtico-esponjoso obtenido de la cresta ilíaca de la pierna del propio paciente mezclado con el plasma enriquecido con factores de crecimiento también del paciente. Antonio Rodríguez ha destacado la complejidad del proceso que ha culminado con un resultado satisfactorio.

 

Fuente de la noticia: Gente de León - Edición semanal del 10 al 16 de octubre de 2014